Minutos antes de una presentación es normal sentir nervios, la mayoría de las personas perciben las típicas sensaciones de ansiedad, sudoración, nudos en el estómago o sequedad en la boca, todas estas son producto de la somatización de los nervios previos y la tensión que se produce en nuestro cuerpo.

Muchos psicólogos expertos en esta área aseguran que es un estado habitual y que puede llegar a pasarle hasta a los más grandes directivos en industrias, más aún a estudiantes, jóvenes o cualquier otro profesional.

 

Consejos para manejar los nervios antes de cualquier presentación

Para la mayoría de las personas hacer cualquier tipo de presentación en público puede ser algo realmente estresante, es importante controlar los nervios previamente para que estos no te hagan pasar un mal rato. Normalmente los nervios son productos de dos situaciones:

  1. Que la presentación no esté bien elaborada, ya sea porque sientes que esta escasa en información, videos, no tiene la mejor elaboración o la calidad de las diapositivas no es la mejor… Tal vez no has tenido tiempo para prepararla como tu querías. Tranquilo, pasa en las mejores familias.
  2. Pensamientos negativos, estos son producto de la mente. Si la presentación está bien realizada y aun así te sientes nervioso, entonces los nervios ya radican en tus miedos a quedar en ridículo, que la presentación no les guste a las personas o que puedas expresarte mal.

A mí a veces me sucede que me pongo nerviosa porque me imagino que me preguntarán justamente lo que llevo más flojo… Pero he de deciros que nunca ha pasado… O que tal vez, lo llevemos mejor preparado de lo que nos imaginamos.

 

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Sin importar cuál sea la situación que genere los nervios antes de una presentación, estos consejos te pueden ayudar a superarlos:

 

1. Enfócate en una sola persona:

Desde el momento que comienzas la presentación enfócate en una sola persona como si él fuese el único centrado en ti, por supuesto intenta que la persona que elijas se encuentre ubicada en medio de los demás asistentes.

Además, tendrás que asegurarte que, aunque te concentres en esa persona, que está en medio de la sala, miras al resto.

Mientras vaya transcurriendo la presentación y comiences a asentirte más cómodo puedes intentar dirigirte, con conciencia, a los demás y establecer una relación con todos los presentes.

 

2. Enfócate en tu mensaje:

La preparación previa es muy importante, si te sientes completamente seguro del mensaje que quieres transmitir entonces enfócate en él y siéntete completamente seguro antes de exponer. Para tener una buena preparación previa puedes intentar practicar varias veces frente al espejo o con algún familiar.

No permitas que los nervios de estar frente a la audiencia te desvíen del mensaje que quiere hacer llegar, orienta tus ideas y deja que estas fluyan tranquilamente.

 

3. Respira profundo:

Esta es una técnica a realizar antes de una presentación muy sencilla de llevar a cabo, todos la conocemos. Aunque parezca tonto, realizar varias respiraciones profundas pueden ayudarte a liberar parte de tus nervios y que en unos minutos desaparezcan prácticamente por completo.

 

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4. Apóyate en tu presentación:

Muchas veces los nervios previos a la presentación pueden ser calmados con el simple hecho de sentir apoyo en tu material a presentar. Si estás seguro de lo que has preparado bien y sabes que cuentas con la información necesaria no tienes por qué tener miedo.

Pero ojo, no se trata de leer las diapositivas que hayas preparado.  Es importante destacar que, aunque es positivo que lleves la presentación con un buen apoyo, los asistentes no han venido a ver las diapositivas que has preparado.

En este caso, podrías enviar la presentación por email y listo. Los asistentes han venido a verte a ti. Tú eres la presentación. Por eso es muy importante que tengas claro cuál es el mensaje y que hayas practicado lo que quieres decir en cada diapositiva.

Si tienes en cuenta estos puntos, ganarás confianza y la presentación será un éxito. Además, muchas veces los nervios son buenos en pequeñas cantidades, esto pueden llegar a proporcionarte cierto nivel de excitación para que la presentación salga como lo deseas. Nunca dejes que los nervios se vayan a ninguno de los dos extremos.

Te deseo mucha suerte. Y si te ha gustado el artículo o crees que puede ayudar a otras personas, no te olvides de compartirlo en tus redes sociales.

 

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